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Observo que la gente muchas veces se preocupa por tener planeaciones estratégicas, objetivos concretos, metas claras, acciones, pasos ordenados y estructuras confiables para lograr sus sueños y metas. Hacen buenos proyectos buscando resultados favorables. Pero una de las deficiencias que también observo es la que se refiere a los hábitos para ejecutar las acciones que los lleven a dichos resultados.
Muchas veces, no nos entrenamos a desarrollar hábitos para repetir tareas cotidianas que nos acerquen a nuestros objetivos. La planeación adecuada para convertir nuestros sueños en metas, suele ser interesante pero no necesariamente productiva si no ejecutamos las acciones adecuadas para lograrlas. Acciones concretas y continuas. Es importante planear menos y ejecutar más. En muchos de los casos, me he encontrado, por ejemplo, gente que está sin dinero haciendo planes de negocios fabulosos a largo plazo pero no son capaces de resolver las necesidades inmediatas; personas que planean muy bien pero ejecutan de una manera limitada o no la suficiente activa para llegar a la meta y, si no se cumplen los primeros pasos del camino, ¿por qué tendríamos que llegar a la meta? Una escalera inicia con un peldaño que mal colocado seguido de otro similar, seguramente construirá un recorrido endeble y riesgoso. Requerimos ir creando pasos firmes y evaluar su éxito paso a paso. Cada uno de estos adelantos podría considerarse como pequeños proyectos que en su suma nos llevarán al resultado de un gran proyecto; la suma de pequeños éxitos nos llevará a un éxito mayor. Una gran residencia inicia en el desarrollo del diseño de un plano, de contratar a un profesional adecuado, hacer un presupuesto e ir cumpliendo cada uno de esos pasos hasta lograr el resultado final. Hay que aprender a construir las bases de lo que deseamos, construir y conseguir las habilidades y capacidades que requerimos. La mayoría de la gente se extravía en la planeación, la platica a otros como si fuera la mejor idea pero se queda en sus sueños. La falta de acciones adecuadas boicotea sus resultados. Te invito tomar un papel y anotar algunas de tus metas y si no las tienes, es obvio que desde ahí ya hay un problema para lograr. Si no sé a dónde voy, ¿cómo trazar un camino y saber por dónde empezar? Elige una meta mediana o grande, detecta las pequeñas metas que se requiere cumplir para irte acercando a ella. Metas más breves pero importantes de concretar para construir más habilidades, más capacidades, más recursos y más relaciones. Todo lo que se requiera para ir por más y más. Toma un cuaderno y ve día tras día anotando tus avances y nuevas necesidades. Anotar los cumplimientos y las evidencias de que cada día vas acercándote más al logro de la meta mayor. Anota y cumple todos los pasos requeridos, incluso aquellos que pueden no gustarte pero es importantes ejecutar; cúmplelos y felicítate por haberlos cumplido. El premio seguramente será muy gratificante. Recuerda siempre que grandes éxitos se construyen con la suma de muchos pequeños éxitos, reflexiónalo. Habitúate a ganar y ganar todo el tiempo. El éxito también es un hábito, habitúate a él. Siempre uno puede aprender a ser más exitoso. Date la oportunidad de mejorar y Reinventa tu Vida.
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