| ¿Con quién compites? |
| Escrito por Guido Rosas | |||
|
Ya que estos aprendizajes se transfieren a lo largo de nuestra existencia, en muchas ocasiones generan grandes conflictos cuando llegamos a la vida adulta y a la vida laboral. Empezamos a competir con nuestros hermanos, nuestra pareja, nuestros amigos, nuestro entorno social y luego con nuestros compañeros en las empresas en las cuales laboramos. Aprender a ser competitivos tiene grandes beneficios, pero en muchas ocasiones preferimos dejar de serlo y nos abandonamos por pensar que no estamos dispuestos a competir con nuestros compañeros; nos parece que sus logros son inalcanzables para nosotros y esto nos hace tomar una actitud pasiva. En muchos de los casos, incluso nos volvemos boicoteadores de nuestros compañeros ya que conciente o inconcientemente, podemos decidir: Ya que no llegaré, impediré que mi compañero llegué más alto, así no se notará la distancia que existe entre su éxito y mi fracaso. Empiezo a bloquear información ya que, como aprendimos que “información es poder”, seguramente al bloquearla restaré poder a los demás. Pero… ¿Por qué no usar nuestra energía para tomar acciones más productivas para nuestra vida, nuestros resultados y nuestro entorno? El mejor competidor que tienes, a pesar de que pudieras no haberte dado cuenta, es justamente quien ahora está leyendo estas líneas. Cuando uno aprende a competir consigo mismo se obtienen grandes ganancias: 1. Siempre podré mejorarme a mí mismo si lo deseo más allá de que otros deseen mejorar o no hacerlo. 2. Yo determino mi éxito. Cuando compito con otros, mis límites de crecimiento son determinados por su éxito y no necesariamente por el mío. 3. Cuando compito conmigo. Puedo observar a los demás pero, lejos de hacerlo para competir con ellos, lo hago para aprender de ellos y así enriquecerme en todas las áreas que pueda. 4. Aprender de lo que observo y buscar nutrirme continuamente de más y mejor información, así como de herramientas de desarrollo, me ayudan a mejorar día tras día a pesar de que la gente cercana mí no lo haga. 5. Mientras yo determine aprender, avanzar y ser mejor que yo mismo y trabajar todos los días un poquito para que esto suceda, indudablemente creceré y mejoraré siempre en todas las áreas de mi vida. Tienes una inmensa área de oportunidad para crecer siempre: aprender, lograr mejores cosas y ser tan exitoso como tú desees. Si ahora, mientras lees estas líneas estás pensando en tu trabajo y, por ejemplo, estás colaborando con un equipo de ventas. Te invito a reflexionar sobre lo importante de aprender de todos aquellos que están logrando lo que tú desearías y lejos de boicotearlos, justificar su éxito o criticarlos, abras tu mente para reconocer sus méritos y así puedas aprender de ellos. Esto provocará que obtengas más y más herramientas de la gente de éxito para competir contigo mismo y ser más y más exitoso cada día. No tienes que boicotear a nadie, más bien tienes que aprender a enriquecerte a ti mismo para ser mejor y mejor. Reflexiónalo. Si has estado pensando en tus relaciones personales como tu pareja, por ejemplo, también tienes una oportunidad de usar las herramientas que hemos visto en artículos pasados como escuchar poderosamente, construir una mejor actitud, trabajar con tus emociones y ahora, dejar de buscar ganar a la contraparte de tus relaciones y aprender a ganarte a ti mismo. ¿Qué aprendo del día de hoy? ¿qué errores cometí? ¿qué aprendo de ellos? ¿quién me aportó algo para aprender a mejorar mi negocio y mis relaciones? ¿qué puedo aprender para ser mejor empleado, vendedor, pareja, amigo, etcétera? Hacerte preguntas como éstas te ayudará a mejorar, así que te invito a ponerte en acción en los próximos días y hacer el siguiente ejercicio por lo menos una semana e ir constatando tus logros y nuevos éxitos: Invéntate un recordatorio como una tarjeta que diga: Hoy aprendo de los errores y los aciertos de los demás para ser mejor en todas las áreas de mi vida. Hoy compito conmigo mismo y soy mejor que ayer. Te aseguro que la práctica constante de este ejercicio propiciará una mejor competencia, crecimiento y mejores relaciones con los demás, con tus proyectos y en consecuencia, con tu vida. Te invito a reflexionar sobre el tema y ponerlo en práctica más allá de la teoría. Comprueba sus beneficios y, asimismo, comparte esta información con tus equipos de trabajo, con tus amigos o con quien tú desees, y motívalos a recurrir a esta herramienta, a realizar esta tarea. Ello propiciará más y mejores beneficios en tu entorno.
|