Pregona el poeta: “¿Dónde estará mi vida la que pudo haber sido y no fue, la venturosa o la de triste horror?”. Esta pregunta nos convoca al centro mismo de la vida, porque nosotros somos los que le damos sentido a nuestra vida. La vida no es una batalla, no estamos aquí para saltar obstáculos, estamos aquí para aprender, para hacer de la vida una obra de arte. La vida en general es poesía y en su inolvidable totalidad, ella nos inventa, nos vive.
El secreto de una vida realizada está en la preparación mental. Son nuestras decisiones y no las circunstancias de la vida, las que determinan nuestro destino. En nuestras manos y por mediación de nuestro libre albedrío está la posibilidad de modificar cualquier situación.
|
|
Leer más...
|
|
Muchas veces nos dejamos ir por las ofertas. Nos brindan más producto por unos pesos más y no nos percatamos que es justo ahí una de las razones de la obesidad. Aprender a escuchar y observar lo que nos ofrecen puede ayudarnos a bajar nuestro consumo de calorias, sin privarnos de una hamburguesa o unas ricas palomitas.
Te invito a ver el siguiente video-artículo presionando el siguinte botón:
|
|
Leer más...
|
Deseamos el amor, ser amados, solicitamos afecto, atención, cariño... Y nosotros, ¿qué ofrecemos? ¿Un amor sincero para dar lo mejor de nosotros o unicamente una petición egocéntrica para satisfacernos a nosotros mismos? Te invito a ver el siguiente video-artículo presionando el siguiente botón:
|
|
Leer más...
|
|
Mucha gente, al enfermar, no busca las causas de lo que provocan sus males sino que se limita a buscar cómo tapar los síntomas de sus molestias cotidianas. Al no percatarse de las causas que las generan van en búsqueda de medicamentos para enmascarar los desagradables síntomas, esto es un problema ya que, si pensamos por ejemplo, en un dolor de cabeza y vemos que la acción tomada es la de tomar un analgésico todos los días por la recurrencia del dolor, lejos de curarnos, a la larga podremos generar otro problema.
|
|
Leer más...
|
Estoy en Mendoza, Argentina; entro a mi habitación y tengo un correo que dice: Comunícate a Mérida. Escucho un mensaje telefónico de mi hermana, me pide llamar a su celular. Otras dos llamadas perdidas... No necesito llamar, lo sé de inmediato.
Mi hermana no sabe cómo decírmelo y le da vueltas, yo lo hago breve.
Suena mi celular de nuevo, es mi hijo que me dice que está a punto de tomar un avión para ir al en encuentro con su abuela... con su familia. Me complace que él lo haya pensado.
Mi madre suena tranquila, quizá está en shock, me dice que no me preocupe, que yo de ninguna manera llegaría a tiempo para los actos funerarios.
- Ahora no voy para estar con mi padre, voy a abrazarte y a estar contigo.
|
|
Leer más...
|
|
|
<< Inicio < Anterior 1 2 3 Siguiente > Fin >>
|
|
JPAGE_CURRENT_OF_TOTAL |