Guido Rosas

Estás aquí: Inicio Artículos Amor y Salud Mi padre ha muerto y reflexiono sobre el amor
Mi padre ha muerto y reflexiono sobre el amor
Escrito por Guido Rosas   

Estoy en Mendoza, Argentina; entro a mi habitación y tengo un correo que dice: Comunícate a Mérida. Escucho un mensaje telefónico de mi hermana, me pide llamar a su celular. Otras dos llamadas perdidas... No necesito llamar, lo sé de inmediato.

Mi hermana no sabe cómo decírmelo y le da vueltas, yo lo hago breve.

Suena mi celular de nuevo, es mi hijo que me dice que está a punto de tomar un avión para ir al en encuentro con su abuela... con su familia. Me complace que él lo haya pensado.

Mi madre suena tranquila, quizá está en shock, me dice que no me preocupe, que yo de ninguna manera llegaría a tiempo para los actos funerarios.

- Ahora no voy para estar con mi padre, voy a abrazarte y a estar contigo.

- Te espero hijito – concluye.

No puedo salir por aire de Mendoza, hay huelga en Lan  Chile, Aerolíneas Argentinas tiene sus vuelos saturados. Tomo un autobús que me llevará a Buenos Aires en doce horas para recoger todas mis cosas de un departamento que ahí tengo rentado. Tomo un avión que en diez horas más me llevará a la ciudad de México. Cuatro horas en DF, un avión hacia Tuxtla Gutiérrez pues no hay espacios disponibles en los vuelos directos hacia Mérida.

Llego dos días después de haber recibido la noticia. Hijos, hermanos y nietos están unidos abrigando a mi madre... ¡Qué familia! Si lo Viera mi padre, seguramente estaría más orgulloso que nunca.

Amar a tope, sin condiciones; amar a pesar de los errores y los aciertos, amar no solo por las virtudes sino con todo el corazón, a pesar de los defectos. Amar con conciencia y con la firme intención de hacerlo.

Amar en las buenas es tan fácil, amar en todo momento… eso es amor.

Pienso en la última llamada que tuve con mi padre:

- Estoy cansado, ya ni siquiera puedo ir al baño solo, le pido a Dios todos los días que me deje volver a caminar...

- Está bien, Papá - respondo - pero por qué no le pides que mas allá de que camines o no, llene tu corazón de paz. Qué bueno que volvieras a caminar pero… ¿no preferirías estar lleno de paz, camines o no camines? Pídele paz en tu corazón…Te mando un beso Papá y recuerda siempre que te amo.

Hoy está en paz; yo feliz de saber que tuve la oportunidad de decirle cuanto lo he amado y mandarle un beso en mis últimas palabras.

Tres cosas fundamentales me enseñó mi padre:

Amar incondicionalmente. Su mejor ejemplo fueron las seis décadas que amo a mi madre.

Ser honrado. Jamás robó un peso aunque hubiera estado necesitado.

Ser generoso. Siempre tuvo algo para dar.

Te invito a reflexionar sobre el amor incondicional; todos amamos, pero no siempre nos damos la oportunidad de decirlo a tiempo y darles un beso a aquellos a quienes queremos. Compartir nuestros afectos y hacérselos saber a tiempo. Cuidar a quienes amamos mientras viven, lejos de recriminarnos sus ausencias cuando han partido. Qué disfrutable puede ser amar e importante observar lo que lo que hemos aprendido en el camino recorrido a lado de quien amamos...

Me parece que otro acto de amor es permitirle partir; celebrar por no verle seguir sufriendo. Hoy seguramente mi padre está mejor.

Agradezco a la vida el privilegio de haberle tenido a mi lado todo el tiempo que estuvo conmigo.

¡Descanse en paz!

 

 

Síguenos en Facebook

Conoce:

Autoliderazgo

Dinero llama Dinero.

Un libro de Guido Rosas para mejorar tu vida y tus resultados en sólo 30 días.

Presiona aquí para leer detalles.

Sígueme

Facebook FeedBurner Linked In Metacafe MySpace SlideShare Twitter YouTube